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12 Ene 2017

China muestra músculo militar y alarma a Taiwán, Japón y Corea

Una flotilla sigue al portaaviones ‘Liaoning’ hasta aguas territoriales taiwanesas

China ha iniciado el año 2017 con un demostración de músculo militar. Veinticuatro horas les han sido suficientes a las autoridades chinas para lanzar un mensaje de advertencia a sus vecinos y a Estados Unidos sobre sus pretensiones de erigirse en el principal guardián de la región de Asia-Pacífico, a través de unas maniobras aéreas y navales y la publicación de un libro blanco sobre cooperación y seguridad en la región. Todo ello mientras Barack Obama se despedía de sus compatriotas y a una semana de que Donald Trump se convierta en el presidente número 45 de EE.UU.

Los líderes de Pekín han logrado esta semana sembrar la inquietud entre sus vecinos. El martes alarmaron a las autoridades surcoreanas y japonesas con el envío de ocho aviones militares que sobrevolaron el estrecho que separa a los dos países. Y ayer provocaron el desasosiego de las taiwanesas enviando varios navíos militares liderados por el portaaviones Liaoning al estrecho que separa el continente de la isla rebelde, como definen a Taiwán en Pekín. La flotilla llegó hasta aguas territoriales taiwanesas, y aunque no entró en ellas, sí cruzó la zona de identificación de defensa aérea.

El martes, el vuelo de los aviones chinos, durante varias horas, por el estrecho que separa Corea del Sur de Japón provocó la reacción de los gobiernos de los dos países. Ambos enviaron a sus cazas a interceptar a los aparatos chinos. Pekín, por su parte, señaló que se trataba de ejercicios rutinarios y que tenían que acostumbrarse a ellos. Fuentes militares surcoreanas precisaron, sin embargo que los aviones chinos ­habían penetrado durante varias horas en la zona de identificación de defensa aérea de Corea del Sur. Una situación que no es nueva, según los mandos militares de Seúl, que explicaron que los aviones chinos habían violado más de una docena de veces en el 2016 su espacio aéreo, según la agencia Yonhap. Una situación provocada por el ­hecho de que Seúl expandió su espacio aéreo después de que Pekín hubiera hecho lo propio antes y hubiera abarcado la isla surcoreana de Ieodo.

Los cazas japoneses, por su ­parte, se limitaron a vigilar que los aviones chinos no violaran la frontera aérea, según indicó el ­Ministerio de Defensa japonés.

En Taiwán, en cambio, hubo especial nerviosismo ayer por el paso del portaaviones Liaoning por su frontera marítima. Una situación derivada de la tensión entre Pekín y Taipéi desde que la independentista Tsai Ingwen asumiera la presidencia en mayo del 2016. Pekín ha incrementado sus ejercicios mi­litares cerca de Taiwán en las últimas semanas después de que Tsai felicitara por teléfono a Trump por su victoria electoral.

En paralelo a estas iniciativas, China publicó ayer un libro blanco sobre cooperación y seguridad en Asia-Pacífico. Una publicación que coincidió con la despedida de Obama y que se puede interpretar como una declaración de intenciones ante Trump, con cuya Administración se compromete a cooperar.

Según Xinhua, en este documento Pekín advierte que puede “ejercer la respuesta necesaria” a acciones de provocación que infrinjan su soberanía territorial, sus derechos e intereses marítimos o ante comportamientos que socaven la paz y la estabilidad en el mar de China Meridional. Pide rechazar la mentalidad de la guerra fría y señala a “los países de pequeño y mediano tamaño que no necesitan y no deben escoger un bando entre los grandes países”.

Fuente: https://goo.gl/Z6wmHz